Rusia sufre

[Por: Ekuk]
La credibilidad del fútbol ruso sumó muchos enteros cuando el mundo futbolístico vió su exhibición en los cuartos de final de la pasada eurocopa ante la potente selección holandesa. Además, las victorias en torneos europeos de clubes de sus equipos, el ascenso en el panorama europeo de una liga hasta hace no mucho secundaria, la inversión en los equipos por parte de empresarios rusos ricos que proporcionan la llegada de jugadores de nivel al campeonato, y la salida a conjuntos importantes europeos de sus principales estrellas, nos hicieron ver que Rusia estaba caminando de nuevo hacia la élite.
Sin embargo, hay cosas que no terminan de funcionar, y que posteriormente se ven reflejados especialmente en la selección, donde se ve el potencial real de un país.
En la repesca del pasado mundial, Rusia cayó eliminada víctima de su egocentrismo y falta de humildad. Se infravaloró a una Eslovenia que como bloque funcionaba a las mil maravillas y que le dió un enorme baño de pasión y entusiasmo a lo largo de la eliminatoria. Los Arshavin, Pavlyuchenko y compañía creían que simplemente con la calidad batirían a la ilusión de los eslovenos, pero el batacazo fué terrible.
Ahora la situación comienza a tornarse parecida a la vivida entonces.
En un grupo donde hasta cuatro selecciones van a tener posibilidades para meterse como primera o segunda, Rusia lleva un tiempo timorata y con problemas de juego. De hecho, no ha ganado ninguno de sus cuatro últimos partidos ( uno oficial y tres amistosos).
El baño que le pegó Bélgica en el amistoso disputado el pasado mes de noviembre en tierras rusas nos hizo ver que algo no iba bien en la selección que dirige Advocaat. Una nueva derrota en campo iraní en otro amistoso, un empate en Armenia en la fase de clasificación y otro empate mas en campo de Qatar en un amistoso este martes, refrendan las dificultades que está pasando Rusia.
Centrémonos en el partido del pasado sábado en Armenia, que debe ser el mas fiable porque era oficial.
Rusia salió como sale casi siempre, con un único punta de referente y con Arsavhin y Dzagoev con solo responsabilidades ofensivas. Un centro del campo fuerte para intentar tener la pelota y con Zhirkov con libertad para subir. Enfrente una Armenia que había dado señales de competitividad y que estaba dando un salto de calidad de la mano de sus cracks particulares Mhkitaryan y Movysian.
Partido táctico en el que parecía que Rusia en cualquier momento marcaría el gol que decantara la balanza a su favor. Error. El seleccionador armenio hizo tres cambios que en principio no tenían sentido, pero que pusieron el partido raro. Tan raro que Advocaat no se atrevió a sacar a un segundo delantero. Tan raro que hubo momentos en los que parecía que Armenia se estaba comiendo al medio campo ruso y el balón era solo suyo. Momentos en los que Rusia tenía miedo, y en los que Arshavin y Dzagoev se borraron del partido.
Un dato; Pogrebnyak entró por Kerzakhov; Bilyatdeinov por Arshavin. Cambios de jugadores en mismas posiciones pero mas trabajadores, nunca cambió de sistema a un juego mas ofensivo ante un rival al fin y al cabo menor. ¿Miedo a perder?
Ayer ante Qatar era un partido mas para probaturas que otra cosa, pero Rusia pareció de nuevo atenazada, con cierto aire de incertidumbre. Le quedan cinco partidos de clasificación y el calendario dice que es quien mas fácil lo tiene porque juega cuatro partidos en casa y su única salida es a la siempre difícil cancha de Eslovaquia, pero la irregularidad vuelve a ser la nota predominante de una equipo con una calidad como pocos.